Cocreación y diseño de la experiencia del visitante
Pensar la experiencia antes de producirla.
Antes de escribir una sola línea o grabar un solo sonido, queremos entender qué tiene que contar el lugar, a quién y cómo se descubre. Esta fase se construye con sus equipos —conservación, mediación, atención al público—, que conocen el lugar y a sus visitantes mejor que nadie.
Lo que hacemos
Analizamos los públicos, los usos, las colecciones y el contexto de la visita para identificar los retos de mediación propios del proyecto. Este diagnóstico permite definir una experiencia pertinente, accesible y coherente con la identidad del lugar.
Estudiamos las fuentes, reunimos un comité científico, hablamos con los investigadores y recorremos el lugar para distinguir lo que está comprobado, lo que se debate y lo que sigue siendo una hipótesis. Cada afirmación del relato se apoya en una fuente identificada.
Con sus equipos, trabajamos la Visitor Experience (VX) poniéndonos en el lugar del visitante: qué ve y qué oye, dónde se detiene, cómo interactúa, qué debe comprender y sentir, qué capta su atención y marca el ritmo de su visita. Las limitaciones del terreno —afluencia, meteorología, horarios, accesibilidad— se tienen en cuenta desde esta etapa.
Diseñamos el recorrido secuencia a secuencia: qué descubre el visitante, dónde y cuándo, la intención narrativa, los tiempos, la acústica, los ambientes y la música. El storyboard plasma la experiencia y se convierte en la referencia común de todo el equipo hasta la puesta en marcha.
Lo que nos confía
- Acceso al lugar, a los planos y a la oferta de mediación existente
- Las fuentes científicas y las personas de referencia
- Lo que sabe de sus visitantes: estudios de público, afluencia, expectativas, opiniones
Lo que recibe
- Una nota de intenciones compartida
- El mapa del recorrido con sus puntos de escucha
- El storyboard completo de la experiencia
Punto de validación : solo pasamos a la producción una vez validado conjuntamente el storyboard.